sábado, 17 de marzo de 2012

Una empresa con mucha baba

Pues eso...
Han creado un empresa a base de nopal que pinta muy bien. He aquí la noticia completa


Tecnopal
TEPOTZOTLÁN, Méx.— “Necesitamos obtener dinero y con lo que ganan los maridos no nos alcanza”, dice Elide Martínez, quien con ocho vecinas de Santiago Cuautlalpan creó una sociedad de mujeres que cultiva, cosecha y procesa nopales, con los que elaboran panqués, nieve, mermelada, escabeche y agua.
En el poblado de Dolores, también en Tepotzotlán, lejos de la zona urbana, las nueve mujeres siembran nopal durante todo el año en un terreno de 800 metros cuadrados, que produce unas mil unidades semanales de la especie “cambray”, que son pequeños, y 400 quincenales de “nopal verdura”, que es el comercial, que mide entre 20 y 25 centímetros de largo.
Las productoras agrícolas crearon hace dos años la empresa Teponopal y ellas mismas se encargan de cultivar y cosechar el nopal, además de “curarlo” cuando es invadido por plagas, para lo cual usan un producto orgánico a base de chile y canela.
En temporada de frío cubren el nopal con plástico para protegerlo de las heladas y es en esta época cuando la producción baja, pero durante todo el año hay nopales.
Lilia Bustamante Vargas relata que una de sus vecinas tomó un curso sobre cultivo del nopal impartido por la Secretaría de Economía y al poco tiempo empezaron a juntarse conocidas, amigas y familiares.
En total nueve mujeres conforman la sociedad. Sin ningún tipo de ayuda oficial, las mujeres producen 100 panqués a la semana, 24 conservas en escabeche al mes y también elaboran mermelada, agua y nieve de nopal. Su sabor es exquisito.
“Al principio le hacen el feo, porque saben que es nopal, pero al probarlo les gusta”, afirma Guadalupe Cortés Juárez.
Recientemente una plaga invadió sus plantíos, por lo que las mujeres investigaron y encontraron que un biólogo de Cuernavaca elabora un plaguicida orgánico, a base de chile y canela, el cual están probando con buenos resultados.
Atayde Martínez menciona que todas provienen de familias campesinas, sus padres sembraban maíz, por lo que las labores del campo no les son ajenas.
“Necesitamos más apoyo del gobierno. Ahorita lo hacemos todo con nuestros propios medios y tenemos que invertir, por eso vamos muy despacio. El sueño de todas es que esto sea una empresa bien consolidada, que de esto vivamos”, añade.

Fuente: El Universal