domingo, 6 de abril de 2014

TEMPLO DE SAN FRANCISCO JAVIER, TEPOTZOTLÁN, AL ANOCHECER

Design an Visual Arts
Gente con deseos de pintar hay muchísima. Gente con talento para pintar también los hay pero en menor cantidad, y gente que reuna tanto el talento como la iniciativa para convertir un lienzo vacío en una obra de arte que deleite a la pupila los hay todavía menos. Una de estas personas ha elegido al Templo de San Francisco Javier como su musa y lo que consiguió resalta a la vista.

No soy ni de lejos la persona con los conocimientos artísticos para calificar esta obra por lo que un comentario en ese sentido es más que irresponsable. Es suficiente con decirles que esta obra contribuyó a que el día que la vi por primera vez fuese más placentero, le dio un toque de nostalgia a mis sentidos y al mismo tiempo frescura a mis pensamientos. 

En lo personal me considero una persona con la sensibilidad suficiente para apreciar el trabajo y el talento que se requiere para poder crear algo como lo que se muestra en las imágenes. Gracias a Tao-Feb por mostrarnos desde tu perspectiva al Templo de San Francisco Javier.



Templo de San Francisco Javier
Templo de San Francisco Javier

Fuente: Tao-Feb